ELECCIONES ANTICIPADAS ¿PARA QUÉ?
Hace pocos días el Presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero, manifestaba que sólo su mujer y otra persona ligada al Partido Socialista conocían si iba a encabezar el cartel electoral de las elecciones generales del 2012. Mientras, Mariano Rajoy pedía en diversos ámbitos el adelanto de las elecciones. Entendía el líder de la oposición que la figura del Presidente estaba acabada y amortizada desde que la crisis económica comenzó a mostrar su verdadero alcance. La falta de medidas en el principio de la recesión y la constante improvisación de las mismas, posteriormente, han debilitado tanto la figura del Presidente que las últimas encuestas colocan a la derecha al borde de la mayoría absoluta. No se trata de que la derecha haya aumentado sus votantes o que su líder haya contactado con la mayoría de la sociedad, sino que una parte muy importante del electorado que apoyó al PSOE en el último proceso electoral, seguramente se abstendrá de votar y una parte incrementará el segmento electoral de Izquierda Unida.
Pero no es sólo el Partido de la Calle Génova y el coro mediático que lo acompaña quienes están demandado nuevas elecciones, sino también otras organizaciones sociales que tienen una presencia real y constatable en el conjunto de la sociedad.
Por esta razón cuando Rajoy en el Congreso de los Diputados pedía encarecidamente la convocatoria de elecciones, Zapatero con vehemencia y apasionamiento, defendía que él iba a tomar todas las decisiones que fuesen necesarias para hacer frente a la crisis, costase lo que costase y al precio que fuese. Seguramente el Presidente, en su interior, está convencido de que las medidas tomadas y exigidas por los organismos internacionales le exigen dar estos pasos y no quiere pasar a la historia como un dirigente que no supo ni quiso tomarlas. Prefiere perder las elecciones.
En los círculos de la izquierda se critica que las reformas realizadas por Zapatero, sólo han afectado o afectarán al mercado de trabajo, al sistema de pensiones y a la negociación colectiva. Reformas que provocan un amplio rechazo social. Se achaca al Presidente que está haciendo el denominado “ trabajo sucio “ y poniendo en bandeja de plata el acceso al poder del PP .
Pero el previsible acceso del PP al Gobierno se ve con recelo desde diferentes agentes políticos. Así recientemente Convergència i Unio hacía la advertencia del riesgo que puede suponer una mayoría absoluta. La experiencia del segundo año de mandato de Jose María Aznar ( 2000-2004) lo corroboraría . En este segundo mandato se cambió el criterio para considerar a una persona como parada y, a raíz de esto medio millón de parados dejan de contar como tales.
En junio de 2002 se llevó a cabo una huelga general, mientras el entonces Presidente culpabilizaba a las personas en paro de su situación. El seguimiento de la huelga por TVE dio lugar a la primera condena por manipulación informativa de un medio público en España, a raíz de la denuncia presentada por CCOO.
En el año 2003 Aznar declaró en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que en Iraq existían armas de destrucción masiva, secundando a Colin Powell, jefe de la diplomacia norteamericana. Aunque ocho millones de personas manifestaban su oposición frontal a la participación de las tropas en la guerra, el entonces inquilino de la Moncloa las enviaba a Iraq.
Por último y horas después del atentado del 11-M , Aznar llamó personalmente a los directores de los principales periódicos nacionales para transmitirles su absoluto convencimiento de que ETA es la autora de la masacre.
Incluso, perdidas las elecciones generales, el Partido Popular pudo recuperar en las municipales y autonómicas el poder en un feudo tan importante como Madrid tras el escándalo suscitado por la deserción de Tamayo y Sáez de la filas de PSOE. Así el Gobierno de Aguirre se ha visto envuelto en investigaciones y acusaciones en torno a casos de espionaje realizado por empleados de seguridad de la Comunidad de Madrid . También el Caso Gürtel que vincula a un entramado de empresas inmobiliarias y de servicios presuntamente beneficiadas ilegalmente por los gobiernos autonómicos de Madrid y Valencia. En la misma línea, la utilización realizada por el gobierno de Esperanza Aguirre de Tele Madrid dio lugar a que el Director y Presentador, Germán Yanke, abandonase su puesto en 2006 alegando una "intromisión por motivos políticos en su trabajo". El mismo año 2003 , Francisco Enrique Camps Ortiz, obtenía la mayoría absoluta en las elecciones autonómicas en la Comunidad de Valencia. El resto de los hechos acaecidos a partir de ese momento, han estado tan presentes en los medios de comunicación que su cita es innecesaria.
También en el plano social la derecha neoliberal tiene una clara intención en su actuación. Subyace la idea, poco disimulada, de desmontar el Estado de Bienestar Social. Se alegan criterios de eficiencia y rentabilidad para sustituir la gestión pública por la privada, cuando en el fondo se quiere convertir lo público en algo residual o marginal, de manera que el sector privado pueda entrar de lleno en temas tan sensibles, como la sanidad y las pensiones. Rajoy espera agazapado a que Zapatero se vea obligado a convocar elecciones anticipadas y de esta manera poder gobernar un período, que vistos los antecedentes históricos como mínimo será de dos legislaturas. Ocho años para que quienes han tenido una responsabilidad importante en la crisis, puedan de nuevo recuperar su posición a costa de quienes la están sufriendo o van a empezar a sufrirla durante todo el año 2011.
Pero vistas las medidas tomadas por Zapatero, que no parecen ser tan distintas de las pudiera en su caso tomar el PP, la pregunta que surge es, si ¿es conveniente adelantar las elecciones o por el contrario, hay que ganar tiempo para que la izquierda se reorganice ? .
La respuesta está, por un lado, en esa enorme bolsa de ciudadanos que seguramente engloban en estos momentos la abstención y que estarían dispuestos a apoyar a las opciones de izquierda, si sus programas y acciones fuesen en esa línea. Ciudadanos que consideran que un Estado cuyo objetivo primordial sea buscar el bienestar de todos, con independencia de su condición social o recursos económicos, debe ser protegido frente a los embates del capitalismo. De otro lado, aquellas organizaciones y personas que durante muchos años han luchado por la consecución de derechos que hoy en día todos tenemos e incluso vemos tan normales. Y por último, la juventud, que con su rebeldía ha hecho en muchas ocasiones que la sociedad no estuviese parada o adormecida, por el miedo o el conservadurismo que nos atenaza a veces con los años.
En estos tres pilares puede descansar una parte importante de la posibilidad de que las cosas, poco a poco puedan cambiar. Por este motivo es necesario que la izquierda real vuelva a ocupar el sitio que le pertenece y que tantos frutos ha dado. Si así es, será en beneficio de todos y no de unos pocos.
Enviado a Diario de Noticias el día 2 de enero de 2011 y publicado en el mismo periódico el 8 de enero de 2011
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