domingo, 1 de marzo de 2015

NAVARRA: LA INCOGNITA ELECTORAL


                Cualquier análisis político que se pueda realizar de la sociedad navarra admite tal cúmulo de variables, que la predicción que se pueda hacer a corto plazo puede obedecer mas al voluntarismo o deseo que pueda tener el observador que a la constatación de la realidad y lo que es mas difícil, su interpretación. La teoría de los quesitos que expuso el expresidente  del Gobierno de Navarra, donde electorado navarro se movía principalmente en tres parcelas conformadas por UPN, PSN y el Nacionalismo Vasco, tenía un encaje real en los resultados electorales sucesivos. En la legislatura 1987-1995, UPN obtenía el 25% de los votos , el PSN el 28% y los Nacionalistas Vascos ( NNV) el 24 %. Doce años después  UPN obtenía el 41 %, PSN el 20 % y los NNVV el 21 %. Y en la última legislatura, 2011-2015, UPN sacaba el 34%, PSN el 16 % y los NNVV el 29 %. Siendo el índice de participación del 73 % en la 1987-1985 y el 67 % en la 1999-2003 y en la 2011-2015. Este espectro político reflejaba una sociedad que políticamente se sitúa en el centro izquierda y que convivía con un conflicto identitario. Conflicto donde la derecha política, social y económica estatal  puso, en la transición, todo su empeño para que los puentes que existían con la CAV se rompiesen, atrayendo al PSOE para convertir a  Navarra en una cuestión de Estado, como posteriormente la historia y los acontecimientos vividos  lo han corroborado. El agostazo, el marzazo y el tobogán generado en torno al conflicto del  IVA de VW Navarra, son buenos ejemplos de ello.

                Ahora en cambio la interrupción de Podemos en la política puede trastornar este esquema. El discurso de sus lideres y lo que han expuesto sus candidatos en Navarra no se perfila en torno a los conceptos de izquierda y derecha, pese a que en las encuestas del CIS lo llegan a situar incluso a la izquierda de Amaiur. Denuncian la  existencia de una casta, los de arriba en contraposición a los de abajo y proponen que lo que toca en este momento es atender a aquellas personas que peor lo están pasando con la crisis. Y este mensaje fácil de entender y comprender, seguramente sea la razón por la cual ha calado en una sociedad que actualmente es muy perneable a este tipo de mensajes, ya que se basan en realidades que todos podemos ver y comprobar en nuestro entorno o muchos sufrirlas. Por esta razón  algunos sociólogos y politólogos al analizar las diferentes encuestas que se ha realizado y en especial la del CIS, han subrayado que  el espectro de personas que muestran su intención de voto a esta formación es muy amplio, tanto en edad , localización, como en el tipo de formación de las mismas,  excepto en las personas mayores de 65 años, llegando a la conclusión de que esta formación muestra perfiles que en otros momentos históricos corresponden a partidos con posibilidades de alcanzar el poder.

                En Navarra si bien es previsible que el reparto del electorado se modifique con la aparición de Podemos, la duda es si se podrá configurar una mayoría alternativa al binomio UPN-PSN y si así es, como se podrá llevar adelante una acción de gobierno entre partidos diferentes.
Tenemos por la derecha a UPN y el PP. UPN estrena candidato después de que su Presidenta en una decisión que cogió por sorpresa a su propio partido y  cuya verdadera razón no conoceremos realmente hasta que pase un tiempo, sopesa que su política de seguidismo a Madrid, la desaparición de la CAN, el escándalo de Osasuna y el deterioro constante de su servicio estrella, el Servicio Navarro de Salud, tendrá un coste electoral que intentará minimizar agitando el fantasma de Bildu. Por ello se ha lanzado recientemente desde las filas de UPN el mensaje envenenado de que el  próximo Gobierno de Navarra será liderado bien por UPN o por Bildu junto a Podemos . El PP roto en su liderazgo en Navarra y acorralado por los casos de corrupción en Madrid y Valencia, tendrá verdaderas dificultades para obtener representación parlamentaria, máxime si formaciones como UPyD y/o Ciudadanos presentan candidatos en Navarra.

En el centro el PSN y Gero Bai. El PSN un partido que en los últimos años ha tenido, al menos dos veces, la oportunidad histórica de cambiar el Gobierno en Navarra como demandaba la mayoría de la sociedad y que las dos veces la ha defraudado. Además la existencia de un líder en Madrid en constante examen dentro y fuera del partido,  la espada de Damocles de los EREs de Andalucía y el haber formado parte de una clase política alejada de la sociedad, son condicionantes que pueden llevar a este partido a dejar de ser un actor político determinante para formar mayorías parlamentarias. Gero bai cuya líder, Uxue Barcos, es bien valorada por el conjunto de la ciudadanía y que si es capaz de mantener los votos que tuvo en las últimas elecciones generales puede ser un partido clave en la posibilidad de que exista un cambio en las instituciones navarras. 

Y en la izquierda tres formaciones. Izquierda Unida que actualmente se encuentra con dos corrientes internas y que la aparición de Podemos ha supuesto  tanto a nivel estatal como local, poner en tensión a la organización que se encuentra dividida entre quienes quieren apostar por mantener sus siglas o quienes consideran que por encima de las siglas está la capacidad de articular junto con Podemos y otras plataformas de ciudadanos un frente de izquierdas. Frente que  aspire a ganar unas elecciones o adquirir  una presencia determinante para configurar nuevas mayorías. Podemos, cuyas siglas y propósito no se centra en las elecciones autonómicas y municipales, sino en las generales. Organización con unas expectativas electorales que en Navarra provocan desconcierto en la mayoría de los partidos políticos y que para el PSOE, Geroa Bai, Izquierda Unida-Batzarre y Bildu representa una incógnita sobre que parte de su electorado los votará y que parte del electorado que habitualmente no participa en los procesos electorales les apoyará como respuesta a las situaciones que  ha provocado el sistema político actual y a los casos de corrupción existentes. Casos que si bien se centran principalmente en el  PP y el PSOE, también han alcanzado a otras siglas y organizaciones sociales de la izquierda. Una opción que ha sabido moverse en las redes sociales y cuyo programa permite un encaje sociológico muy amplio. Y por último EH Bildu que ha modulado su mensaje, reiterando que el sujeto de decisión está exclusivamente  en  Navarra, he intentado que su programa social se vea tan visualizado como el identitario.

A partir de esta radiografía establecer si el cambio político es posible y como se puede gestionar el mismo, es verdaderamente difícil de predecir. Esperemos, al menos, que no tengamos que dar la razón a Groucho Marx cuando dijo que la  política es el arte de buscar problemas, encontrarlos, hacer un diagnóstico falso y aplicar después los remedios equivocados. Al fin y al cabo la sociedad navarra se merece la oportunidad de mostrar su madurez y no permanecer sujeta a la tutela de unos partidos que durante demasiado tiempo, la han tratado como si fuese una persona incapaz por si misma de regirse y de decidir sobre su  futuro y la forma de articularse.