martes, 4 de diciembre de 2012

LOS DE GAMESA, ULTRACONGELADOS, FLORISTAN, SAN JUAN DE DIOS… Y LOS MINEROS






       En uno de los muchísimos videos colgados en Internet decía un minero de Ciñera de Gordon, mientras sus compañeros repelían los intentos de la guardia civil de ocupar el pueblo de la cuenca minera de León: “Salir con nosotros aquí. Nosotros solos contra el capitalismo no podemos “. Una llamada de atención para todos aquellos trabajadores y trabajadoras que tienen las cartas de despido encima de sus mesas, en las taquillas de sus fábricas o en las oficinas situadas a pie de obra. Pero también para aquellos  que piensan que sus puestos de trabajo están asegurados o que sus pensiones están garantizadas. Por eso las cruces plantadas por los 261 especialistas y técnicos de Gamesa,  la situación de los 146 despedidos de Ultracongelados de la Ribera, los 75  de Floristan, la angustia de los trabajadores del Hospital San Juan de Dios o los cientos de trabajadoras del sector de limpiezas que han visto reducir sus jornadas de trabajo o que simplemente han desaparecido, son una pequeña muestra de la ola que va recorriendo la geografía navarra. Ola que se gestó por quienes hoy en día son los primeros en recibir ayudas. Ayudas que eviten su hundimiento a costa de detraer del Estado y de las Comunidades Autónomas aquellas partidas presupuestarias destinadas a la educación y a la sanidad pública principalmente.

        Conforme avanza la crisis y la clase media va perdiendo su posición económica dentro del conjunto de la sociedad, la dualidad capital-trabajo se va acrecentando cada vez más. El Estado de bienestar social  tuvo sus inicios en el año 1945. La  Gran Depresión, que supuso una experiencia traumática para toda la sociedad , contribuyó a la Segunda Guerra Mundial y  determinó que T.H. Marshall,  sociólogo inglés que escribió sobre el concepto de ciudadanía, definiese el  Estado del Bienestar como una combinación especial de la democracia, el bienestar social y el capitalismo. Este concepto fue ganando adeptos en los partidos socialdemócratas, en los sectores conservadores, en los demócratas cristianos y se  ha incorporado al vocabulario de la izquierda y de las organizaciones sindicales. Concepto que  llegó a ser conocido como el modelo europeo de gobernanza. Modelo en que la sociedad -a través del estado- tiene una responsabilidad  tanto respecto de sus ciudadanos como también con sus países.
           

     Pero cuando la especulación del capital ha sobrepasado todos los límites existentes y los mecanismos de control se ha visto que han sido insuficientes o simplemente han mirado hacia otro lado, volvemos a la sociedad de contrastes. Sociedad en la cual una minoría ajena al dolor que sus decisiones provocan, receta y marca cual es el conjunto de decisiones que se deben tomar bajo la amenaza de que no seguir su senda, toda la estructura social caerá como ocurre en una hilera de fichas de dominó. La caída de la primera ficha arrastrará a la totalidad que le preceden. 
      


   Como suele ocurrir  y la historia así parece confirmarlo, mientras una mayoría de la población se ve inmersa en la preocupación, desasosiego y en el miedo a las consecuencias de esta crisis, quienes realmente tiene capacidad de marcar los tiempos y la profundidad del socavón donde nos han hundido, seguramente están diseñando cual es el escenario que existirá una vez que la recesión termine. Margaret Thatcher, Ronald Reagan y Bush,  fueron los primeros que implantaron la idea de menos Estado de Bienestar y más iniciativa privada, menos estructura pública y más flexibilidad en la toma de decisiones, más liberalismo y menos proteccionismo. Creían que el propio mercado se convertiría en el autorregulador de su funcionamiento. La función del Estado se debía limitar a garantizar por medio de sus ejércitos, los espacios territoriales donde desempeñar la actividad económica y el modelo de desarrollo adoptado. Pero para que esto funcione es necesario más trabajadores y más empleados que incrementen su producción a menor coste y cuya salud o nivel de estudios de sus hijos e hijas dependan  exclusivamente de su capacidad de producir beneficios.  Por esta razón aquellos que no entran en esta rueda quedan al margen del sistema y en el caso de que muestren su rechazo, se les condena a la marginalidad, tanto personal como de sus familias.  Y si persistente en su rechazo y se rebelan, se les etiqueta de anti sistema.

          

      Georges Sorel  filósofo francés y teórico del sindicalismo revolucionario en el libro titulado  “ Reflexiones sobre la violencia (1908) “, dijo que la huelga general  para lo que realmente sirve es para reforzar la solidaridad, la conciencia de clase y el espíritu revolucionario en la clase trabajadora y hoy en día podíamos decir que de la ciudadanía en su conjunto. La configuración de una conciencia colectiva fuerte, consciente y preparada para enfrentarse con el capital, se instrumenta por la sociedad como un contrapoder a los poderes económicos,  que cuando la política y los gobiernos  lo han dejado de ejercer adquiere mayor sentido.



    Vicen Navarro Catedrático de Ciencias Políticas y Sociales, Universidad Pompeu Fabra (Barcelona, España),en un artículo publicado a finales de noviembre decía que  “ las economías están en recesión debido primordialmente a la falta de demanda de productos y servicios, resultado de la disminución de la capacidad adquisitiva de la población, consecuencia de la disminución de los salarios (y del número de asalariados) y de los recortes del gasto público, incluido el social, y la correspondiente dilución de la protección social. “ Esta disminución condenará a la Eurozona y en espacial a España, a estar estancados económicamente con un elevadísimo crecimiento del desempleo. Así de claro.

    

         Pero todos estos colectivos no están solos, ya que su situación no es ajena al drama que empiezan a sentir por la pérdida o supresión de las ayudas los colectivos de discapacitados, los temores de los trabajadores del sector público y la pérdida del poder adquisitivo de los pensionistas.

               
           Se cerraba el video con una reflexión. Decía el minero que los políticos se deben de dar de cuenta de que nosotros lucharemos hasta el final.  Y si alguien tiene una  propuesta diferente para que las sociedades sean las únicas regidoras de sus destinos , ¿ de qué forma y con qué medios se consigue esto ¿.