CONTADOR ,” CUENTA “; EL NEGOCIO DEL DEPORTE
Hace pocos días los medios de comunicación informaban a la opinión pública de que la Unión Ciclista Internacional se había dirigido a Alberto Contador y al equipo Astana, para comunicarle el positivo por clembuterol del ciclista en el pasado Tour de Francia. La mayoría de los medios de comunicación se pusieron de parte de Contador. En algunas tertulias se decía que tras esta noticia existía un ánimo de revancha del ciclismo francés, celoso de que sus compatriotas pasen totalmente desapercibidos en la ronda gala. El día 5 de octubre The New York Times desvelaba los datos sobre la existencia de una sustancia plastificante hallada en la orina de Contador. Se alimentaban las sospechas sobre una autotransfusión. Ante este nuevo dato el argumento empleado era que la prensa norteamericana quería echar por tierra su carrera, para de esta manera preservar la imagen de Lance Amstrong. A su vez representantes de la marca Giokela, que aúna a 70 ganaderos y 30 carnicerías de Guipúzcoa, acusaron al ciclista de poner en entredicho la "calidad" de sus productos, al afirmar que pudo intoxicarse con clembuterol tras haber ingerido carne comprada en la localidad guipuzcoana de Irún. El deporte profesional se ha convertido en un verdadero negocio y tal vez por ello la palabra deporte sobre en esa expresión. Podemos entonces hablar de actividades de entretenimiento o de espectáculos profesionales, donde el fin es recaudar y hacer caja.
Hace muchos años, cuando empezaron a aparecer los deportes de equipo, se pasaba un sombrero entre los espectadores para recoger dinero. Un porcentaje se distribuía entre los jugadores de los dos equipos, y al que organizaba el evento le correspondía una parte mayor. Después del partido todos volvían a sus casas y a sus trabajos, no siendo conscientes de que aquel entretenimiento más tarde se podría volver una forma de vida. Algunos fueron visionarios en este ámbito y se percataron de que podía explotar a los atletas etiquetados como amateurs. Se organizaron espectáculos deportivos quedándose con las ganancias. El dinero nunca llegaba a manos de los deportistas amateurs. El valor y la necesidad de los deportistas aficionados han sido incluso idealizados por la mitología griega y por la preocupación victoriana por las clases sociales.
Actualmente el negocio del deporte llega a tal extremo que si se introduce un jugador blanco adicional en determinados equipos y deportes, el número de fans aumentará más que si el jugador es de color. Y la mayoría de los negocios deportivos están más interesados en ganar que en el racismo. Esta situación generó que otros agentes se viesen atraídos por el deporte y así aparece la radio, la televisión, los publicistas, los concesionarios, los patrocinadores. Para poder llegar a algún acuerdo aparecieron los abogados y los representantes. El negocio ya no se limitaba únicamente a la competición. El modelo empresarial se ampliaba. La principal fuente de ingresos ya no se limitaba a la recaudación obtenida pasando el sombrero o a la venta de entradas entre los fans. Los recintos deportivos se convirtieron en una parte importante del negocio y paradójicamente parte de estas instalaciones han sido sufragadas por el erario público.
Los/as deportistas también se dieron cuenta de que se trataba de algo más que un juego y al igual que el resto de la clase trabajadora, han creado sindicatos deportivos, donde sus integrantes tienen en deportes como el futbol o el baloncesto fichas millonarias.
En torno al deporte profesional cientos de periodistas buscan el detalle más insignificante, los gestos más escondidos. Adivinan y a veces crean una historia donde seguramente no hay nada. Sus programas gozan de audiencias millonarias y su traspase de una emisora a otra, como ha ocurrido recientemente, se convierte para las empresa de comunicación en motivo de disputa y cruce de declaraciones.
Pero al igual que en otros sectores, en el deporte las mujeres aún no reciben un trato equitativo. Al principio no resultaba “apropiado” que las mujeres participasen en los deportes. Además de estar ausentes en cualquier deporte profesional relevante, las desigualdades son especialmente evidentes en los Juegos Olímpicos. Se tuvo que esperar hasta 1984, durante los Juegos Olímpicos de Los Ángeles, para que las mujeres pudieran participar en un maratón.
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Este es un sector donde los temas que ocupan las portadas son los porcentajes de ingresos, techos salariales, impuestos de lujo o la búsqueda del próximo patrocinador. Si bien el negocio es lo importante, algunos propietarios se permiten perder dinero a cambio de tener una presencia mediática constante y prestigio social. De esta manera se asiste al desembarco de millonarios rusos o árabes en las ligas de futbol profesional, comprando clubs cuyas identidades transciende del ámbito deportivo y se han convertido en señas de identidad de ciudades o comunidades autónomas. Los sentimientos y pasiones que arrastran a miles de personas a los campos de futbol o a las instalaciones deportivas, se han convertido en un objeto de valoración económica y muchas veces un verdadero dislate. Así mientras en España el paro alcanza el 20 %, la Federación Española de Futbol premió a cada unos de sus jugadores con una prima de 600.000 euros por ganar la Copa del Mundo. Esquerra Republicana de Catalunya pidió el pasado mes de marzo que los jugadores renunciaran a las primas por una medalla conmemorativa y cedieran el dinero al fomento del deporte de base. En al misma línea la portavoz del PSOE en el Senado, Carmela Silva, manifestó que los jugadores de la selección deberían dar "ejemplo" a la sociedad ante la crisis económica y renunciar a la prima que han pactado con la Federación Española de Fútbol en caso de que ganaran el Mundial de Sudáfrica. La petición cayó en saco roto. Mientras en otros países con un mayor nivel económico y un nivel de paro en septiembre de 2010 del 7,2 % , como es el caso de Alemania, la prima era un 50 % menos.
En el negocio de los deportes podemos encontrar las principales disciplinas del mundo de la empresa: gestión, marketing, finanzas, tecnologías de la información, contabilidad, ética, derecho, etc.
En la Liga de Futbol Profesional los dos principales equipos presentan unas cuentas que reflejan el peso de este negocio. El Barcelona y el Real Madrid tienen unos presupuestos que sobrepasan cada uno los 400 millones. En contrapartida Moratinos, Ministro de Asuntos Exteriores, indicó que España había ofrecido 6 millones de euros en concepto de ayuda humanitaria urgente, para Haiti y luego señaló que la totalidad de la ayuda española Haití, a medio plazo, sería de 141 millones de euros. La conclusión es sencilla. En Haiti no hay negocio.
El mismo día que se anunciaba el positivo de Contador, otros dos ciclistas del pelotón profesional eran involucrados en prácticas contrarias al espíritu deportivo. Sus casos apenas han merecido un par de líneas en las columnas de deportes. Al fin y al cabo Contador, “ cuenta “.
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